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Hemos dejado el verano atrás y el cambio de estación siempre conlleva cambios en la alimentación, en los platos que comemos. En el pasado quedan los helados, los gazpachos fresquitos y el delicioso melón. El tiempo se torna frío y apetecen cosas que nos hagan entrar en calor. La temporada de mantita y manga larga se deja ver lentamente y las verduras de temporada cambian.

Calabaza, boniato, zanahorias y calabacín se convierten en los nuevos imprescindibles en la cocina, y es precisamente por eso que desde el blog de conservas de vegetales Hida Alimentación hemos preparado las mejores recetas para celebrar el otoño a partir de nuestras cremas.

Crema de calabacín, manzana y parmesano

Ingredientes:

Crema de Calabacín de Hida Alimentación

Manzana verde grande

Mantequilla

Queso parmesano en polvo

Un huevo

Elaboración:

Pon una cucharada de mantequilla en una olla hasta que se derrita y añádele media manzana verde picada en trozos muy pequeños. Déjala a fuego medio, removiéndola de vez en cuando para que se poche y se ablande lentamente.

Es hora de añadir a la olla dos botes de crema de calabacín Hida Alimentación junto con el queso parmesano en polvo. Remueve hasta que todo esté integrado. Reduce el fuego y deja que la crema se caliente.

Una vez este todo a la misma temperatura solo queda triturarlo todo para que los trozos de manzana se integren con el resto de la crema.

¡Ya puedes servirlo! Te recomendamos que lo acompañes con un huevo frito o escalfado y trocitos de la otra mitad de la manzana verde cortada en daditos para darle el toque final.

Arroz lechoso de verduras

Ingredientes:

Crema de Hortalizas

Arroz

Leche

Aceite

Ajo

Sal

Aceite

Elaboración:

Prepara una olla con agua, un poco de leche y aceite para cocer el arroz.  Cuando rompa a hervir será el momento de echar el arroz y el diente de ajo.

En unos 10 minutos el arroz se habrá hecho y habrá absorbido todo el agua. Apártalo del fuego y vierte sobre el arroz un bote de crema de hortalizas, mezclándolo todo con cuidado.

Enciende el fuego otra vez a intensidad muy baja y tapa la olla. Uno o dos minutos bastarán para que el arroz absorba parte del sabor de la crema, aunque seguirá teniendo salsa.

Sírvete un buen plato y ¡disfruta!

Sopa cremosa de alubias y calabaza

Ingredientes:

Alubias

Crema de calabaza Hida Alimentación

Patatas

Cebolla

Sal

Elaboración:

Primero debes pelar y cortar las patatas (en gajos) y la cebolla. Prepara una olla para cocer las patatas, las alubias y la cebolla a la vez durante 15 minutos a medio fuego.

Cuando se haya ablandado retira la olla del fuego y escurre el agua dejando solo un dedo de agua junto con lo que acabamos de cocer.

Reduce el fuego y añade a la olla dos botes de crema de calabaza. Al unirse con el agua que quedaba se hará más líquida pero enseguida volverá a tener la consistencia de antes.

Añade sal mientras remueves la sopa cremosa y sirve al gusto, ¡Cuidado, que quema!

Estos platos han sido elegidos como las mejores recetas para celebrar el otoño por tres motivos fundamentales: están deliciosas, se emplean nuestras cremas caseras y son super fáciles de preparar.

Esperamos que te animes a probarlas en casa, incluso introduciendo tus trucos culinarios de cosecha propia que mejoren aún más este plato si cabe. Las especias siempre son buenas amigas en la cocina, y para las cremas, la canela y la nuez moscada son ¡la crème de la crème!

El calabacín es, por excelencia, la hortaliza del verano ya que en julio y septiembre son los meses más idóneos para obtener los ejemplares de mayor sabor. Aunque, afortunadamente, también podemos adquirirlo durante el resto del año.

Es una de las verduras con mayor aceptación en la gastronomía mundial, no sólo por el gran aporte de vitaminas (C, B1, B2 y B6) que ofrece, sino también por la gran versatilidad de recetas que se pueden hacer con él, como una lasaña vegetal, o una crema de calabacín casera.

Hoy, desde el blog de conservas vegetales de Hida Alimentación, hablamos sobre las 6 variedades de calabacín más comunes, y cuáles son sus características principales. ¡No te lo pierdas!

Minicalabacines:

Suelen diferenciarse de un modo muy sutil en el sabor con respecto a las otras variedades. Su cosecha debe realizarse muy temprana para poder aprovechar al máximo los beneficios que ofrece este producto. Se suele tomar crudo, sobre todo como acompañante de ensaladas de todo tipo.

A parte del sabor, su pequeño tamaño es lo único que lo diferencia del resto de especies de calabacines.

Calabacines verdes oscuros: Sofía y Samara

En este apartado, están incluidas las subvariedades tanto de Sofía como de Samara, las cuales presentan un aspecto alargado, propio de los calabacines mediterráneos.

Los calabacines Sofía tienen un color mucho más oscuro que los Samara, que son de un tono verdusco más brillante. Ambos tipos poseen una textura firme y un aroma más característico que, por ejemplo, los minicalabacines.

A la hora de cocinarlos, son más versátiles y óptimos para rebozados.

Calabacines verdes claros: Grison y Clarita

Comencemos con el clásico calabacín verde. Este es el tipo de calabacín que probablemente estés más familiarizado, con su forma alargada y su color verde brillante. Es versátil en la cocina y puede ser utilizado en una amplia gama de platos, desde salteados hasta ensaladas y guisos. Su sabor suave y tierna textura lo convierten en una opción popular para cocinar y asar a la parrilla.

Al igual que en los calabacines más oscuros, aquí se han englobado dos subvariedades distintas de calabacines que se diferencial del resto exclusivamente por el color. Siendo los Grison de un tono claro con lunares o puntos de colores grisáceos, y los Clarita de un característico matiz mucho más blanco.

Calabacines Amarillos

Si buscas darle un giro colorido a tus platillos, el calabacín amarillo es la elección perfecta. Con su vibrante color amarillo y forma similar al calabacín verde, este tipo de calabacín aporta un toque de luz y energía a tus creaciones culinarias. Pruébalo en rebanadas finas para realzar la presentación de tus platos o como un ingrediente estrella en una deliciosa sopa de verano.

Calabacines Redondos:

Su característica forma redondeada no sólo los hace visualmente más llamativos, sino que también los convierte en el aliado perfecto a la hora de prepararlos rellenos con carne o con cualquier otro tipo de ingrediente que se preste.

Una manera muy común de presentarlos a la hora de comer es incluyendo a modo de curioso sombrero la parte superior que previamente fue cortada durante su elaboración.

Calabacín trompeta: elegancia en el plato

Si estás buscando agregar un toque de sofisticación a tus platos, el calabacín trompeta es tu opción ideal. Con su forma larga y curvada que se asemeja a una trompeta, este calabacín es una elección elegante para presentaciones gourmet. Úsalo para crear espirales de calabacín que agreguen un toque visual y una textura crujiente a tus ensaladas frescas o platos salteados.

Calabacín trompeta: elegancia en el plato

¿Y si te dijéramos que hay calabacines que combinan lo mejor de ambos mundos? Los calabacines híbridos son cruces entre diferentes variedades de calabacín, lo que resulta en formas y colores únicos. Desde rayas verdes y amarillas hasta patrones moteados, estos calabacines son un espectáculo tanto en la huerta como en la mesa. ¡Deja volar tu creatividad culinaria y experimenta con estas fascinantes creaciones vegetales!

Las flores del calabacín:

A modo de curiosidad, contaremos que las flores del calabacín también son un ingrediente muy recurrente en las cocinas del mundo entero, siendo rellenas o rebozadas las recetas más usadas. Sin embargo, también se suele usar para sopas o cremas de calabacín caseras.

Estos son sólo un ejemplo de la gran cantidad de calabacines que puedes encontrar hoy en día disponibles en el mercado. Ahora que empiezan a subir las temperaturas, es un gran aliado para preparar platos fríos o que no requieren de gran elaboración.

Y tú, ¿conoces algún tipo de calabacín más? ¿En qué recetas sueles usarlo? Cuéntanoslo en los comentarios, estaremos encantados de leerte.

Con la llegada del otoño, la reducción de horas de sol y el estrés de la rutina, nuestro cuerpo necesita una dosis extra para recuperarse. Además del ritmo frenético del día a día, el frío y la falta de descanso favorecen un gasto de energía del que, en muchas ocasiones, no nos recuperamos como nuestro cuerpo necesita. Para tener energía durante todo el día y no sufrir una bajada de defensas, es importante comer saludable con alimentos poco pesados que favorezcan la digestión y nos aporten nutrientes.

Por ese motivo, desde el blog de conservas de vegetales de Hida Alimentación, te aconsejamos que este aporte de energía lo obtengas a través de nuestras cremas caseras: la crema de calabaza y la crema de calabacín, ya que son perfectas como entrantes para nuestras comidas o para cenar en la noche, cuando llegamos a casa y el cuerpo nos pide irnos a descansar con algo calentito en el estómago y, a ser posible, rápido de preparar.

Crema de calabacín para un postre exquisito

Es una crema que nunca falla. Jugosa, apetitosa y con todo el sabor y los nutrientes del calabacín. Un plato muy apetecible para tomar después de la comida, a modo de postre. Elaborada a partir de calabacín, patata, cebolla, con un toque de queso mascarpone hará que al probarla no quieres parar de devorarla. Lo advertimos: puede ser muy adictiva.

Crema de calabaza para cenar

La calabaza es un alimento de temporada, ligero en el estómago y muy saludable. Su sabor es suave y se digiere con facilidad, por lo que es estupenda para una cena ligera. Puedes calentar nuestra crema de calabaza en el microondas o en un cazo y añadir picatostes mientras todavía está caliente. Para hacerlo más interesante, te proponemos mezclar picastostes clásicos con picatostes de ajo, y que sus sabores suaves se mezclen con el de la calabaza. Tendrás una crema sabrosa y nutritiva que te dejará saciado y tu estómago lo agradecerá. Puedes incluir, también, un queso fresco con miel o una pechuga de pollo para completar tu cena con proteínas.

Crema de hortalizas para los niños

Si estás en la cruzada de enseñar a los peques de la casa las bondades de las verduras, las cremas caseras son una solución para acercarlos a ellas. La crema de hortalizas tiene un sabor suave que permite a sus paladares ir acostumbrándose a él sin que se les haga demasiado intenso o agresivo. Para darles un toque que ellos disfruten más, puedes añadir un poco de nata líquida a la crema o taquitos de queso, que pueden comerse en cucharadas o triturados con la crema. En cualquiera de las dos opciones, su sabor se hará más intenso y es seguro que disfrutarán de él.

Con platos como estos, ¡no podemos decirle que no al otoño! Disfruta de una buena crema casera en cualquier momento, si no sabes cuál elegir, ¡escoge cualquiera de nuestra selección!

Ya lo sabemos, a la vuelta de vacaciones por lo general, además de un bonito bronceado nos solemos traer un par de kilos de más. Es momento de ponerse una meta para recuperar la línea y quitarnos ese michelín delator que  muestra que nos hemos relajado durante el verano.

En Hida somos elaboradores de productos naturales y sanos, como nuestra Crema de Calabacín, productos de la huerta sin aditivos, sin calorías añadidas, lo que te vendrá fenomenal para cuidar tu alimentación durante las próximas semanas. Te recordamos la importancia de evitar una dieta drástica durante estos días, es mejor ir poco a poco, con cinco comidas al día y evitando picar entre horas.

Puedes, por ejemplo, sustituir esa cañita de última hora de la tarde por una cena temprana a base de una buena ración de nuestra Crema de Calabacín. Su suavidad y sabor natural harán que te sientas bien. Es una crema que se puede tomar en cualquier momento, así, por ejemplo, puedes escogerla como primer plato a la hora de la comida a cambio de un generoso plato de pasta. Al ser principalmente agua en su composición, el calabacín no aporta casi calorías pero sí minerales y oligoelementos, fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Si notas que en algún momento necesitas algo más “consistente”, prueba por ejemplo a sustituir la patata de tu tortilla por nuestro sofrito de Calabacín y Cebolla. Es una receta facilísima de preparar y que te aportará las proteínas del huevo además del sabor casero de nuestro sofrito, que apenas suma calorías al plato y sí componentes beneficiosos para nuestro cuerpo.

Así que ya sabes, ve despacio, cuida tu alimentación, no hagas una dieta drástica y sin sentido y apuesta por comer un poco más sano durante las próximas semanas para volver a tu línea.