Halloween ya no es solo una noche de sustos, sino también una excusa perfecta para pasarlo bien en familia. Cada vez más hogares celebran esta fecha con fiestas caseras llenas de creatividad: disfraces, juegos, decoración y, por supuesto, comida temática.

Si estás pensando en organizar una fiesta de Halloween para niños, aquí encontrarás todo lo que necesitas: ideas de juegos tradicionales (como el dooking for apples escocés), recetas fáciles y un toque Hida para que tu celebración sea tan sabrosa como divertida.

1. Preparativos: ambiente y decoración

Antes de que empiece la diversión, lo primero es crear el ambiente adecuado. No necesitas gastar mucho para conseguir una decoración mágica y algo misteriosa:

  • Luz tenue y velas LED: dan un toque misterioso sin peligro.
  • Telarañas de algodón y globos naranjas y negros: fáciles y muy efectivas.
  • Música ambiental: una lista de sonidos de viento, risas fantasmales y crujidos transformará cualquier salón en un escenario de película.
  • Photocall casero: con una sábana blanca, cartulinas y unas calabazas talladas, tendrás el rincón perfecto para fotos terroríficamente divertidas.

2. Juegos para una fiesta inolvidable

Halloween es sinónimo de diversión. Aquí tienes algunos juegos clásicos y otros más originales que encantarán a los niños.

Dooking for apples

Este tradicional juego escocés es uno de los más antiguos de Halloween. Consiste en llenar un barreño grande con agua y manzanas flotantes. Los niños, con las manos detrás de la espalda, deben intentar atrapar una manzana usando solo la boca.

Además de ser muy divertido, tiene un toque simbólico: en la cultura celta, las manzanas representaban buena suerte y prosperidad.

Versión moderna: si prefieres algo menos mojado, puedes colgar las manzanas con una cuerda y que los niños intenten morderlas sin usar las manos.

Pirámide de fantasmas

Para este juego por equipos, necesitarás 10 vasos de plástico blancos por equipo y suficientes pegatinas de ojos para convertir los vasos en espectros.

Cada equipo deberá apilar los vasos boca abajo hasta formar una pirámide. ¡El más rápido gana!

La carrera de momias

Divide a los niños en equipos y entrégales rollos de papel higiénico. Cada grupo debe envolver a un compañero como si fuera una momia. Gana el equipo que termine antes… o el que consiga el disfraz más divertido.

La búsqueda del tesoro tenebroso

Crea un recorrido por la casa o el jardín escondiendo pistas o dulces. Puedes utilizar pequeñas notas con adivinanzas, pistas bajo calabazas o dentro de bolsas decoradas.

Para hacerlo más emocionante, apaga las luces y da linternas a los niños: se sentirán auténticos exploradores de la noche de Halloween.

El laboratorio del miedo

Prepara una mesa con recipientes cubiertos (pueden ser cajas o bolsas) llenos de diferentes texturas:

  • Uvas peladas (ojos de monstruo).
  • Espaguetis cocidos (intestinos).
  • Arroz (arena mágica).

Los niños deben tocar sin mirar y adivinar de qué se trata. Este juego sensorial siempre causa risas… y algún que otro grito.

3. Comida divertida para pequeños monstruos

La comida es parte esencial de la fiesta, y con un poco de imaginación se pueden crear platos que den miedo… pero que estén deliciosos. Aquí tienes algunas ideas rápidas con productos Hida:

Mini momias de hojaldre

Envuelve salchichas con tiras de hojaldre dejando un pequeño hueco para los ojos. Hornéalas hasta que se doren y decora con dos puntitos de mostaza o kétchup. Puedes acompañarlas con Tomate Frito Hida 0% como salsa para mojar.

Mini pizzas fantasma

Usa pan de molde o base de pizza, añade Tomate Frito Hida, queso fundido en forma de fantasma y aceitunas negras para los ojos. Fáciles, rápidas y siempre un éxito.

Calabaza rellena

Si quieres preparar algo más especial, asa una calabaza pequeña y rellénala con arroz, sofrito casero y verduras. El resultado es tan sabroso como vistoso.

Bebida monstruosa

Prepara un zumo natural de naranja y añade rodajas de fruta roja o gominolas para darle un toque “aterrador”.

4. Dulces y meriendas para terminar

Toda fiesta infantil necesita un toque dulce. Aquí van algunas ideas rápidas:

  • Bizcocho de calabaza y dulce de boniato, con forma de murciélago o calabaza.
  • Galletas decoradas con glaseado de colores (blanco, naranja y negro).
  • Brochetas de fruta con nubes, uvas y trozos de manzana bañados en chocolate.

Si quieres que la merienda sea más equilibrada, puedes combinar estos postres con opciones más ligeras como palomitas naturales o yogures decorados con toppings terroríficos.

5. Cierre perfecto: cuentacuentos y película

Para terminar la fiesta, baja las luces y crea un pequeño rincón de lectura con cuentos cortos de misterio o historias divertidas (sin miedo real para los más pequeños).
Después, una película familiar como Hotel Transylvania, Coco o La novia cadáver pondrá el broche final a una noche inolvidable.

Organizar una fiesta de Halloween para niños es más fácil de lo que parece: solo necesitas un poco de creatividad, ganas de divertirte y algunos ingredientes básicos para preparar comida temática. Juegos como el dooking for apples, carreras de momias o búsquedas del tesoro garantizan risas, mientras que las recetas con productos Hida aportan el toque casero y sabroso que hará que todos repitan.

Porque Halloween no tiene por qué ser solo una noche de sustos. También puede ser una noche de diversión para los más peques.

¿Buscas maneras divertidas de pasar tiempo en familia y enseñar valores importantes? Iniciar a los niños en la cocina es una experiencia educativa, divertida y muy sabrosa. Desde muy pequeños, pueden empezar a desarrollar autonomía, aprender sobre alimentación saludable y, sobre todo, disfrutar con vosotros de momentos únicos entre ollas, cucharas y sonrisas.

Aquí te damos algunas claves para empezar con buen pie.

Consejos para iniciar a los niños en la cocina

1. Adapta el entorno

Coloca una banqueta segura o una torre de aprendizaje para que puedan acceder a la encimera. Usa utensilios de cocina adaptados a su edad (espátulas de silicona, cuchillos de plástico) y protege las zonas peligrosas.

2. Elige recetas sencillas

Comienza con platos fáciles, visuales y sabrosos. Por ejemplo, unas tostadas con tomate frito, un sándwich divertido con forma de animal o unas brochetas de frutas. Los productos de Hida, al ser 100 % naturales y listos para usar, te ayudarán a que todo sea más fácil.

3. Asigna tareas según la edad

  • 2-4 años: Lavar frutas, romper hojas de lechuga, verter ingredientes ya medidos.
  • 5-7 años: Batir huevos, cortar con tijeras de cocina, mezclar masas sencillas.
  • 8-10 años: Seguir instrucciones sencillas, usar cuchillos con supervisión, preparar recetas básicas.

Recuerda: no se trata de que lo hagan perfecto, sino de que se sientan parte del proceso.

4. Convierte la cocina en un juego

Cantar mientras cocináis, hacer formas con los ingredientes o dejarles decorar sus propios platos puede marcar la diferencia. Si se divierten, querrán repetir.

Beneficios de cocinar en familia

Además de pasar tiempo juntos, cocinar fomenta:

  • La coordinación motora fina y gruesa.
  • La concentración y la memoria.
  • La creatividad.
  • El interés por probar nuevos sabores.
  • La conciencia sobre una alimentación equilibrada.

Y lo mejor: al implicarse en la preparación, ¡es más fácil que quieran comérselo todo!

Receta fácil para hacer con niños: mini pizzas con tomate frito Hida

Una receta ideal para comenzar:

  1. Usa una base de tortilla de trigo, pan de pita o tostadas.
  2. Unta tomate frito Hida.
  3. Añade ingredientes al gusto (jamón, champiñones, atún, aceitunas…).
  4. Espolvorea queso rallado y hornea 10 minutos.

Fácil, rápida y deliciosa.

Iniciar a los niños en la cocina es abrirles la puerta a un mundo lleno de descubrimientos. Con cariño, paciencia y recetas adaptadas, puedes convertir cada comida en una oportunidad para aprender y compartir. Y con productos como los de Hida, sabrosos y naturales, todo es mucho más sencillo.

¡Manos pequeñas a la masa!

Las espinacas pueden ser todo un reto en la cocina familiar, especialmente cuando se trata de los más pequeños. Pero con un poco de creatividad y combinaciones deliciosas, este superalimento puede convertirse en uno de sus ingredientes favoritos. Aquí te dejamos tres recetas irresistibles para que las los niños coman espinacas (y no tengas que insistir para que lo hagan).

1. Rollitos de espinacas y queso en masa filo

Crujientes por fuera, cremosos por dentro y ¡con mucho sabor! Estos rollitos son perfectos para cenas, meriendas o incluso para llevar al cole.

Tiempo: 20 minutos
Dificultad: Fácil
Comensales: 4

Ingredientes:

  • 1 puñado grande de espinacas frescas
  • 100 g de queso crema
  • 100 g de queso mozzarella rallado
  • 1 cda. de Tomate Frito Hida
  • 4 láminas de masa filo
  • Aceite de oliva para pintar

Preparación:

  1. Saltea las espinacas con un chorrito de aceite hasta que reduzcan. Déjalas enfriar y mézclalas con el queso crema, la mozzarella y el tomate frito.
  2. Coloca una cucharada de relleno en cada lámina de masa filo, enrolla y pinta con un poco de aceite.
  3. Hornea a 200 ºC durante 10-12 minutos hasta que estén dorados y crujientes.

Truco: Puedes añadir jamón cocido o pollo desmenuzado si quieres hacerlos más contundentes.

2. Mini lasañas de espinacas y boloñesa

Una forma divertida y original de presentar las espinacas es en formato mini-lasaña. El resultado es tierno, jugoso y lleno de sabor.

Tiempo: 30 minutos
Dificultad: Media
Comensales: 4

Ingredientes:

  • 6 placas de lasaña cocidas o precocidas
  • 1 puñado de espinacas frescas
  • 1 bote de Boloñesa de Atún Hida o Boloñesa de Chorizo Hida
  • 100 g de queso rallado
  • Bechamel (casera o envasada)

Preparación:

  1. Saltea ligeramente las espinacas y mézclalas con la boloñesa.
  2. Corta las placas de lasaña por la mitad y monta pequeñas torres alternando pasta, mezcla y un poco de bechamel.
  3. Espolvorea queso rallado por encima y hornea a 180 ºC durante 10-12 minutos hasta gratinar.

Consejo: Puedes montarlas en moldes de magdalena para hacerlas individuales. ¡Quedan monísimas y perfectas para niños!

3. Quesadillas de espinacas, pollo y tomate caramelizado

Una combinación ganadora: crujiente por fuera, melosa por dentro y con ese toque dulzón que conquista a los peques. Estas quesadillas se preparan en minutos y son un éxito asegurado.

Tiempo: 15 minutos
Dificultad: Fácil
Comensales: 2

Ingredientes:

  • 2 tortillas de trigo
  • 1 puñado de espinacas frescas
  • 50 g de pollo cocido o a la plancha, desmenuzado
  • 2 cdas. de Tomate Caramelizado Hida
  • 80 g de queso mozzarella rallado

Preparación:

  1. Calienta una sartén y coloca una tortilla. Añade las espinacas, el pollo, el tomate caramelizado y el queso.
  2. Tapa con la otra tortilla y cocina a fuego medio hasta que el queso se funda y las tortillas estén doradas por ambos lados.
  3. Corta en triángulos y sirve caliente.

Puedes acompañarlas con un poco de guacamole o yogur natural para mojar.

Las espinacas no tienen por qué ser aburridas. Con estas recetas fáciles, sabrosas y muy visuales, los niños (y los adultos) disfrutarán comiéndolas sin rechistar. Combínalas con ingredientes suaves, quesos fundentes o toques dulces, y verás cómo el «no me gusta» desaparece de la mesa.

¿Te animas a probar alguna? Cuéntanos cuál es el éxito de la semana en casa.

Planificar las comidas de todos los días puede convertirse en un verdadero desafío, especialmente cuando hay niños en casa. Después de un largo día, a veces las ideas para cocinar se agotan y no es fácil encontrar el equilibrio entre preparar platos saludables que, además, los mantengan llenos de energía para jugar y explorar el mundo. ¡No te preocupes! Como nos gusta cuidarte, hemos recopilado tres recetas para los más peques. ¡Apunta!

Pollo en salsa de tomate y arroz

Un pollo en salsa es un plato que encanta a niños y adultos, pero ¿y si la mejoramos con un sofrito de de tomate y albahaca? ¡Te sorprenderá!

Ingredientes:

  • 1 frasco de salsa tomate y albahaca Hida
  • 500 g de solomillo de pollo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo picados
  • Media cebolla picada
  • 30 ml de vino blanco
  • Arroz cocido

Preparación:

Para comenzar, pon aceite a calentar en una sartén y dora los trozos de pollo por ambos lados. Retira y reserva.

A continuación, en esa misma sartén, agrega el ajo picado y saltea. Luego, añade la cebolla picada y rehoga a fuego bajo hasta que esté blandita. Después, vierte la salsa de tomate y albahaca Hida.

Seguidamente, agrega el vino blanco y ve removiendo. Sube el fuego para que el alcohol se evapore y conservemos el sabor. Tapa la sartén y deja cocinar a fuego medio durante 15 minutos.

Para terminar, sirve en una plato junto al arroz blanco cocido. ¡Éxito asegurado con esta receta!

Huevos al horno con tomate y queso

Huevos, tomate y queso, los ingredientes favoritos de todos los peques. ¿Por qué no unirlos en una receta al horno? Toma nota de esta idea porque puede convertirse en su plato favorito.

Ingredientes:

  • 1 tarro de tomate frito Hida
  • 2 huevos
  • Media cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Queso parmesano en lascas
  • Tomillo
  • Aceite de oliva
  • Perejil
  • Orégano
  • Sal

Preparación:

Primero, corta la cebolla y el ajo en brunoise para dorar a fuego lento en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.

Luego, agrega el tomillo y el tomate frito Hida. Cocina a fuego medio durante unos minutos hasta que se caliente.

A continuación, sirve cucharadas en varias cazuelas de barro (aptas para hornos) y añade un huevo encima. Salpimienta al gusto y espolvorea orégano para un mayor aroma.

Finalmente, añade el queso parmesano por encima y hornea a 180ºC durante 20 minutos. ¡Simplemente exquisito!

Macarrones gratinados con salsa boloñesa

Todos lo sabemos: los peques no pueden resistirse a una buena pasta. ¡Vamos un paso más allá! Gratinamos y añadimos una buena salsa casera. ¡Presta atención!

Ingredientes:

  • Boloñesa de chorizo Hida
  • 200 g de macarrones
  • 1 cebolla
  • 150 g de queso rallado para gratinar
  • ½ cdta. de orégano seco
  • ½ cdta. de albahaca seca
  • Pimienta
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación:

En primer lugar, pon a calentar un chorrito de aceite de oliva en una sartén y cocina la cebolla cortada en brunoise.

Cuando esté tierna, vierte el bote de salsa boloñesa de chorizo y mezcla todo bien. Añade orégano y albahaca al gusto y vuelve a remover para que integren todos los sabores.

¡Llega el toque especial! Esparce la salsa boloñesa sobre una fuente para hornos y, encima, agrega los macarrones ya cocidos. Mezcla bien y esparce queso rallado por encima.

Para finalizar, hornea a 200ºC hasta que el queso se gratine. ¡Delicioso!

¿Con cuál de estas recetas vas a sorprender a tus hijos primero? ¡Les encantarán todas!

Carbohidratos, grasas saludables, proteínas, vitaminas… todos hemos escuchado hablar de ellos y sabemos que son fundamentales para mantener una dieta equilibrada. Pero, ¿qué alimentos ayudan a crecer y cuáles son los más importantes en la infancia para que los niños crezcan sanos y fuertes?

En esta guía encontrarás una selección de alimentos para el crecimiento de los niños, sus beneficios y consejos prácticos para incorporarlos en la dieta diaria. Además, resolveremos dudas comunes como qué alimentos ayudan al crecimiento más rápido, cuántas veces a la semana es recomendable consumir ciertos productos o qué vitaminas son más importantes en esta etapa.

Lácteos 

Los lácteos son uno de los alimentos esenciales que ayudan a crecer más reconocidos. Aportan calcio y proteínas esenciales para el desarrollo y fortalecimiento de huesos y dientes, lo que resulta clave durante la infancia. La leche, el yogur y el queso son opciones clásicas, pero para niños con intolerancia a la lactosa existen alternativas como bebidas de soja, avena o almendra enriquecidas con calcio y vitamina D.

Si te preguntas qué vitaminas son esenciales para el crecimiento infantil, aquí destacan la vitamina D y el calcio, ya que ayudan a absorber y fijar este mineral en los huesos. Además, hay fuentes vegetales de calcio que no siempre se tienen en cuenta, como el brócoli, las espinacas o especias como el orégano y el eneldo secos.

Frutas y verduras variadas

Las frutas y verduras son imprescindibles para un crecimiento saludable gracias a su aporte de vitaminas (A, C, K, grupo B) y minerales como potasio y magnesio.

Entre las dudas más frecuentes está qué alimentos ayudan a crecer más rápido a los niños, y la respuesta incluye frutas como la naranja, fresa o kiwi —ricas en vitamina C para favorecer la absorción del hierro— y verduras como la zanahoria, el tomate o el pimiento —ricas en betacarotenos y antioxidantes—.

Para que las acepten mejor, preséntalas de forma atractiva: en brochetas de colores, licuados, purés o combinadas con otros alimentos que ya les gusten.

Tomate, cebolla, pimiento, naranja… ¡son tantas las posibilidades que seguro que encuentras la que más les guste! 

Cereales 

Los cereales integrales, como la avena, el arroz integral, el pan o la pasta integral, aportan energía de calidad para el día a día de los niños. Conservan la fibra, proteínas y micronutrientes del grano entero, mejorando la digestión y manteniendo estables los niveles de energía.

Si buscas alimentos que ayudan al crecimiento y al rendimiento escolar, incluir cereales integrales en desayunos y comidas principales es una apuesta segura.

Pescado blanco y azul

El pescado es otro básico en cualquier lista de alimentos para el crecimiento de los niños. El pescado azul —como el salmón, el atún o la caballa— es rico en ácidos grasos Omega-3, que favorecen el desarrollo cerebral y mejoran la concentración.

Mucha gente se pregunta cuántas veces a la semana deben comer pescado los niños, y la recomendación es entre dos y tres veces, alternando con pescado blanco (merluza, lenguado) para aportar variedad de nutrientes y texturas.

Frutos secos 

Los frutos secos y semillas aportan grasas saludables, proteínas y antioxidantes que contribuyen al desarrollo cognitivo y a la salud cardiovascular. Almendras, nueces, semillas de chía o de girasol son opciones versátiles para añadir a ensaladas, yogures o desayunos.

En niños pequeños, siempre es mejor ofrecerlos triturados o en crema para evitar riesgos de atragantamiento, pero no deben faltar si hablamos de qué alimentos ayudan a crecer a los niños de forma equilibrada.

Legumbres 

No cometas el error de delegarlas a un segundo plano en la alimentación infantil. Las legumbres —lentejas, garbanzos, guisantes— son ricas en proteínas vegetales, fibra y minerales como hierro y zinc. Estos nutrientes son esenciales para la formación de tejidos, el desarrollo muscular y la salud intestinal.

Si te preguntas qué alimentos ayudan al crecimiento y además aportan energía duradera, las legumbres son una respuesta clara. Se pueden preparar en purés suaves, ensaladas templadas, guisos o hamburguesas vegetales adaptadas a la edad del niño.

En resumen, una dieta equilibrada que combine lácteos o alternativas enriquecidas, frutas y verduras variadas, cereales integrales, pescado, frutos secos y legumbres es la base para que los niños crezcan fuertes, con energía y desarrollen hábitos saludables desde la infancia. La clave está en ofrecer variedad, adaptando texturas y preparaciones para que disfruten de comer bien.

¡Cuéntanos qué te parece y cómo haces tú para que les guste! 

juegos-con-ninos-en-casa

Si hay personas que sobre todo sufren en momentos de confinamiento son los más pequeños de la casa. Intrépidos, aventureros, siempre dispuestos a corretear y vivir mil y una aventuras apasionantes que al estar en un perpetuo encierro cae sobre ellos el estado pasajero del aburrimiento. Cuando esto ocurre los niños intentan llamar desesperadamente la atención para salir de su letargo, incluso a veces portándose mal.

Para crear momentos de conexión con los más pequeños sólo hacen falta dos ingredientes: ganas de divertirse y mucho amor. Por ese motivo, desde el blog de salsas para pasta de Hida Alimentación queremos ayudarte con unos juegos sencillos y divertidos para niños en casa. ¡Os van a encantar!

Puzzles

El rompecabezas por excelencia auténticamente casero. Todo un clásico que, en función de su dificultad y de la edad recomendada, puede llevaros varios días realizarlo. Lo mejor de este juego no es sólo la diversión para todos los miembros de la familia, sino que completar estos rompecabezas ayuda a desarrollar habilidades cognitivas en los más pequeños como la coordinación mano-ojo y su capacidad de análisis. ¡Muy completos y recomendables!

Juegos de mesa tradicionales

¿Quién no ha tenido largas tardes de diversión jugando al parchís cuando era pequeño? Los juegos de mesa son ideales para pasar un rato agradable. El dominó, Scrabble, Adivina quién, Cluedo, Monopoly, Trivial… ¡Hay un montón para elegir! Recuerda: de oca en oca y tiro porque me toca.

Collages

Una actividad divertida para sacar la vena más creativa de tus hijos. Un collage consiste en pegar sobre una tela o una cartulina diferentes materiales como recortes de revistas, tela, fotografías ¡y todo lo que se te ocurra! Un juego donde no hay límites y en el cual quedarás sorprendido con la imaginación de los más pequeños, pasando toda la familia un rato muy divertido.

Juegos de cartas

Existen infinidad de juegos que puedes realizar con una simple baraja de cartas ¡y para todos los gustos y edades! Por ejemplo, los clásicos “A pescar” y “ochos locos” son ideales para jugar con los niños más pequeños, y otros como “solitarios”, “escoba” o “el mentiroso” para los más mayores. Además, puedes aprovechar algún vídeo tutorial y aprender un truco sencillo de magia ¡para dejarlos boquiabiertos!

Bowling

¿Jugar a los bolos en casa? ¡Es posible! Junta 10 botellas de plástico y ponlas en orden ascendente: primero una, después dos, tras esas otras tres, etc. Para derribar los bolos sólo necesitarás una pequeña bola y lanzarla por el pasillo. Un juego donde los niños y los padres disfrutarán por igual.

La búsqueda del tesoro

Un juego similar al escondite. Selecciona y haz una lista con varios elementos y enséñaselos. Después, escóndelos por toda la casa sin que ellos vean dónde los colocaste. Aquella persona que logre encontrar una mayor cantidad de ellos será el ganador de la partida. Como opcional puedes elaborar unas pistas para hacerlo más divertido.

Haz velas

Una actividad ideal para niños entre 8 y 10 años. Compra bloques de cera de diferentes colores, moldes y mechas. En los moldes deberéis verter las capas de cera para producir contraste. Y si os sentís con ganas de más diversión puedes usar moldes de magdalenas para tener velas en forma de estrella.

Adivina la canción o karaoke

A los niños les encanta cantar. Y a los adultos también. Es una actividad que genera felicidad y más en tiempos de confinamiento. Por ello, puedes jugar a hacer karaokes, si tus hijos son más pequeños, o a jugar a “adivina la canción”. En el caso de este último la dinámica es bien sencilla: la persona designada debe cantar una canción hasta que consigue adivinarla. Y quién acierta, elige al siguiente participante.

Prueba recetas diferentes

Este momento es idóneo para desarrollar el espíritu cocinitas que todo niño lleva dentro. Crear recetas en familia, deliciosas y saludables, no sólo es un estupendo pasatiempo, sino que también constituye una forma de cuidar su alimentación. ¿Algunas recetas para preparar? Descuida, tienes a Hida y su tomate frito para niños. Prueba con un risotto, unas costillas de cerdo o un arroz a la cubana con el tomate frito para niños ¡seguro que les encanta la experiencia!

Y estas son nuestros juegos con niños en casa que te proponemos para disfrutar en familia. ¡Ahora toca divertirse!

La vuelta al cole implica para los más pequeños una vuelta a la rutina más dura que para los adultos. Un cambio de hábitos tan repentino, los madrugones, cambio de estación y el incremento de actividades en el día puede hacer que bajen sus defensas si no tenemos cuidado.

Por eso es importante que cuidemos su alimentación más que nunca. Un desajuste en su dieta puede llevar a consecuencias como coger un resfriado o que estén fatigados. Y es que, igual que necesitan comer bien, también necesitan dormir bien y para eso ayuda mucho el haber cenado ligero y saludablemente.

Desde el blog de Hida Alimentación te proponemos afrontar la vuelta al cole con recetas de cenas saludables para niños.

Paninis de Jamón y queso

Para la cena, lo ideal es combinar una proteína (legumbres, carne, huevo, lácteos…), un hidrato de carbono (cereales, frutas, verduras…) y una grasa saludable (aguacate, pescado azul o frutos secos) en cada plato.

Por eso, elaborar unos paninis en casa para cenar es una buena opción. Y más aún si lo combinas con yogurt natural con trozos de fruta y Stevia de postre.

Ingredientes:

  • Barra de pan
  • Tomate frito Kids Hida Alimentación
  • Queso Edar
  • Jamón York a dados

Preparación:

Primero has de encender el horno a 220ºC para que se vaya precalentando mientras preparamos los paninis de jamón york y queso.

Parte la barra de pan según el tamaño que quieras que tenga tu panini. Nosotros te aconsejamos que la partas por la mitad para que dé un total de 4 paninis.

Una vez que hayan elegido el tamaño, debes de partirlo a lo largo como si de una tostada se tratara, porque cada base se obtendrá de una de esas mitades.

Untamos un poco de tomate frito Kids de Hida Alimentación y añadimos por encima queso Edar rayado hasta que apenas se vea el tomate de abajo.

Cortamos el jamón York a daditos si no lo compramos cortado ya y colocamos varios trozos por encima del queso. Mételo al horno durante 10 o 15 minutos ¡et voilá!

Hamburguesa de acelgas y pollo con tomate frito kids y pure de calabaza

Ingredientes:

  • Hamburguesas de pollo y acelgas
  • Tomate frito kids Hida
  • Calabaza
  • 1 o 2 patatas
  • Leche
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación:

Pon en el fuego una olla con agua. Mientras empieza a hervir debes lavar la calabaza, pelarla y cortarla en gajos medianos, al igual que con las patatas. Deben cocerse durante 20 minutos aproximadamente.

En ese tiempo podemos hacer la hamburguesa de acelgas y pollo calentando una plancha con un poco de aceite y dejándola a fuego no muy fuerte durante unos minutos. La podemos acompañar de tomate frito o comerla sola, según los gustos de cada uno.

A veces ocurre que los niños tienen dificultades para comer saludablemente porque no les gusta la textura de ciertos alimentos. Nuestro tomate frito kids es ideal para esto porque tiene todo el sabor casero de los productos de Hida Alimentación, pero es sin los trocitos o textura suave que puede hacer que a los niños no les guste un producto tan natural.

Una vez haya terminado de cocerse la calabaza y patatas, se debe de retirar el agua y, en la misma olla, triturar con un tenedor. Lejos del fuego, con el calor residual que contiene la olla aún, debes echarle un chorrito de leche, un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

Si aún quieres ahorrar mucho más tiempo puedes utilizar nuestra crema de calabaza casera con un toque de queso grana-padano súper rico.

Una vez estén todos los ingredientes debe de removerse hasta que quede una masa más o menos densa. Ya solo queda servir el puré en el plato junto a la hamburguesa de acelgas y pollo con tomate, ¡no quedará nada en el plato en cuanto te quieras dar cuenta!

Con estas recetas de cenas saludables para la vuelta al cole que hemos preparado desde Hida Alimentación, esperamos que se haga mucho más fácil la vuelta a la rutina tanto para ti como para tus peques.

El verano tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Algunas buenas como los bañitos en la piscina o en la playa, más horas de luz para aprovechar el día, los riquísimos helados o las noches de paseo con amigos. Sin embargo, tiene también sus cosas malas, demasiado calor en horas puntuales, los mosquitos o la alimentación que se nos va de las manos.

Esto último puede pasarle a los más pequeños al contrario, a nosotros nos da hambre todo el rato y nos apetece siempre ese aperitivo o picoteo que no debe hacerse rutinario, pero ellos pueden pasarse horas y horas jugando sin comer nada.

Por eso, desde el blog de conservas de vegetales de Hida Alimentación vamos a darte algunos consejos para que esto no les ocurra a los más pequeños en verano. Recuerda que tanto jugar les hace gastar energía y necesitan recuperarla mediante su alimentación. Siempre teniendo presente nuestro alimento dedicado para ellos, el tomate frito para niños de Hida. ¡Vamos a ello!

Desayuno fuerte para una mañana intensa

Las mañanas de verano para ellos se basan en piscina, playa, amigos o hacer deporte, teniendo en cuenta que el desayuno es la comida más importante del día, no podía ser menos con una mañana tan ajetreada. Es ideal para comenzar el día y afrontarlo con energía un desayuno compuesto por lácteos, cereales y fruta de temporada (aprovecha la gran variedad de frutas de verano que hay).

El almuerzo saludable es indispensable

Las altas temperaturas del verano y el estar todo el rato moviéndose hacen que pierdan una mayor cantidad de nutrientes y energía en esta época. Por este motivo, en verano es todavía más importante el almuerzo.

Un yogurt, un sándwich, una pieza de fruta o incluso un batido natural son los alimentos perfectos para este momento entre el desayuno y la comida. Intentar evitar cualquier tipo de bollería industrial o similares para que la alimentación sea totalmente saludable. Aunque un capricho al año (o a la semana) no hace daño.

Tomate frito para niños para una comida divertida

Siempre es recomendable que la alimentación sea variada, por eso recomendamos que en la hora de la comida haya un primer plato y un segundo plato. Aunque hay veces que un plato único, como una buena paella, nunca viene mal y más en verano.

Lo más recomendable es un primer plato de legumbres, verduras, arroz o pasta, también recomendamos que estos dos últimos platos estén acompañados por nuestro tomate frito para niños, seguro que les encantará. Para el segundo plato lo mejor es ir alternando entre carne o pescado, siendo este segundo una de las mejores opciones para el verano. Importante también no olvidar el postre después de comer, ya sea una pieza de fruta o un yogurt.

Evitar la merienda-cena

¿Hay algo más clásico en verano que la merienda-cena? Ese momento en el que quieres aprovechar al máximo la tarde de playa, vuelves a casa tarde, te das cuenta de que es casi la hora de cenar y tienes mucha hambre, ¡en ese momento entra la merienda-cena!

¿Es aconsejable? Para nada, eso quiere decir que no ha habido la merienda suficiente o que directamente no ha habido ninguna clase de alimento en toda la tarde. Recuerda que es imprescindible que se hagan las 5 comidas al día y más aún para los más pequeños en esta época del año.

Nuestro consejo es hacer una merienda similar a la del almuerzo. De este modo evitarás que la cena sea muy abultada, cosa que ocurre con la merienda-cena, y será más saludable y beneficioso para los más peques de la casa.

En verano también es muy normal el trasnochar y acostarse tarde, por esta razón también es importante que haya una merienda y que la cena sea un poco más tarde que en las demás épocas del año. Con esto evitaremos que tengan hambre a la hora de acostarse y te pidan unos macarrones con tomate frito para niños de Hida, que están riquísimos, pero no es el mejor momento del día para ellos.

Sigue los consejos que te damos desde el blog de conservas de vegetales de Hida Alimentación y verás como la alimentación de los más pequeños de la casa mejorará y se verá beneficiada en su actividad diaria. ¡Feliz verano!

Lo queramos admitir o no, lo cierto es que las latas de conservas de vegetales son una herramienta que ha revolucionado nuestra alimentación. Las latas de aluminio nos permiten almacenar alimentos como el tomate frito durante mucho más tiempo sin verse afectado por ello su sabor y sus propiedades nutritivas.

Pero ¿qué sucede cuándo hemos terminado de consumir nuestra exquisita lata de tomate frito? La respuesta más inmediata, y la que seguro que estás pensando en estos momentos, es reciclar el envase. Directa al contenedor amarillo para así ayudar a preservar el planeta y mantener un estilo de vida comprometido auténticamente con el cuidado del medio ambiente.

Pero ¿podemos hacer algo más? Claro, siempre se pueden reutilizar en tantos objetos útiles como nuestra imaginación alcance: lámparas, floreros, porta velas, etc.

Pero, y con este prometemos que acabamos, ¿podemos darle un uso distinto, alternativo, creativo y que sobre todo nos sirva para provocar diversión? Sí, es posible. Y desde el blog de Hida Alimentación os vamos a enseñar a crear cómo reutilizar latas de conservas de vegetales de tomate frito para construir juguetes.

Materiales necesarios para jugar

  • 10 latas de tomate frito de Hida Alimentación
  • Pinturas y pinceles de diversos colores.
  • Un rotulador permanente de color negro.
  • Barniz
  • Y mucho cariño y ganas de pasarlo bien.

Elaboración

Comenzamos retirando el plástico del envase que recubre la conserva de vegetal de tomate frito. Después las lavamos concienzudamente para que no queden restos de salsa almacenada por los bordes y las secamos. Por seguridad, hay que lijar los bordes para favorecer la pintura en esas zonas.

Llegamos al momento que estábamos esperando, comienza la diversión. Pintamos todas las latas completamente de un blanco impoluto. Cuando se seque, lo pintamos con nuestros favoritos: rojo, amarillo, rosa, verde, violeta, magenta…¡los que queramos! Una vez que terminemos los ponemos a secar.

Cogemos el rotulador permanente negro y dibujamos sobre las latas las figuras que queramos en función del juego que luego vamos a practicar. Pueden ser números, caras graciosas, palabras en inglés o imaginadas, formas geométricas diversas…¡no hay que poner límite a la diversión!

Cuando hallamos concluido con esta parte, cubrimos las latas con una fina capa de barniz, lo que nos permitirá que la pintura aguante durante más tiempo y, sobre todo, consigamos tener un acabado mucho más brillante y bonito.

¡A jugar!

¿Y ahora qué? Ahora viene lo bueno, la diversión, la inventiva, la creatividad donde padres y niños se funden en uno sólo a través de las carcajadas mutuas.

  • Juego número 1: ¿Te acuerdas de cuándo construías torres que te parecían enormes? Podemos crear la nuestra propia de colores e intentar colar una pelota entre las latas ¡o incluso practicar a los bolos intentando derribarlas con la pelota!
  • Juego número 2: ¿Y si lo hacemos más educativo? Imagina que con el rotulador hemos pintado números o palabras en inglés. ¡Podemos aprovechar para que los más pequeños aprendan! Una manera sencilla de que los niños presten atención a la vez que aprenden y se divierten. Un entretenimiento sin igual.

Y estas son nuestras dos propuestas de juegos para niños con latas de conservas vegetales como el tomate frito que te proponemos. Pero seguro que a ti se te ocurren muchas más ideas alocadas y divertidas que a nosotros, ¿nos las cuentas?