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La dieta mediterránea es mucho más que una serie de pautas que seguimos a la hora de comer, es una herencia cultural y un estilo de vida equilibrado y saludable, que recoge desde recetas y diferentes formas de cocinar hasta costumbres y productos típicos. Por ese motivo, en el blog de conservas vegetales de Hida Alimentación os contamos cuáles son los secretos de la dieta mediterránea ¡para que lo sepas absolutamente todo sobre ella!

Aceite de oliva

El aceite de oliva es la principal grasa de adición de la dieta mediterránea. Es rico en vitamina E, betacarotenos y ácidos grasos monoinsaturados que son beneficiosos para el corazón. Este alimento ha perdurado a través de los siglos y ha trascendido las costumbres de cada región, estando presente en muchísimos otros alimentos, como en la elaboración del tomate frito. ¡Pon un poco de aceite de oliva virgen extra a tus platos!

Alimentos frescos y de temporada o poco procesados

Consumir alimentos que sean poco procesados es fundamental, y si son frescos y de temporada, mejor todavía. La dieta mediterránea favorece el consumo de estos alimentos sobre los de cualquier otro tipo, ya que son más saludables y nos permite consumir fruta y verdura en el momento en el que nos aportan más nutrientes y tienen un mejor sabor.  Y en España tenemos la suerte de disfrutar de multitud de verduras y frutas para elaborar nuestros platos ¡aprovechémoslos!

Consumo de pescado y huevos

La dieta mediterránea recomienda consumir pescado azul como mínimo una vez a la semana, ya que tienen grasas que son buenas para nuestra salud cardiovascular, como el omega-3. Los huevos son ricos en proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales, por eso se aconseja tomar entre tres y cuatro huevos a la semana. Huevos, pescado, pasta ¡imagina las combinaciones y variedad de platos que tienes a tu alcance!

Pan y alimentos hechos con cereales

Uno de los pilares de la dieta mediterránea, junto con la fruta, verdura y el pescado fresco, son los alimentos procedentes de cereales, como el pan, el arroz o la pasta, ya que, al ser ricos en hidratos de carbono, nos aportan la energía que necesitamos para nuestro día a día. Al comer un plato de pasta con salsa boloñesa con atún estaremos tomando la cantidad suficiente de cereales, pescado azul y aceite de oliva para seguir la dieta mediterránea. ¡Se nos hace la boca agua sólo de pensarlo!

Poca carne roja

Consumir grasas animales en exceso no es bueno para la salud, por eso en la dieta mediterránea el consumo de carne roja se limita a pequeñas cantidades y en ocasiones especiales. ¡Toma buena nota de ello!

Lácteos

Los productos lácteos como la leche, el queso y el yogurt son una gran fuente de proteínas con un alto valor biológico. También tienen unos microorganismos vivos que nos ayudan a mejorar el equilibro de nuestra microflora intestinal.

La fruta, para el postre

La fruta es un alimento muy nutritivo y sabroso que deberíamos de tomar como postre a diario en vez de tomar un dulce. Además, al haber tanta variedad, podemos tomar una pieza de fruta distinta para merendar y otra después de cenar.

Haz algún tipo de actividad física todos los días

Este es otro de los pilares de la dieta mediterránea, ya que al hacer algún tipo de actividad física nos ayuda a conservar un buen estado de salud, con treinta minutos al día de ejercicio moderado es más que suficiente.

Estos son los ocho secretos de la dieta mediterránea fundamentales para incorporar en tu día a día ¿los conocías? ¡Ponlos ya en práctica!

dieta atlantica ydieta mediterranea

Mucho se habla de la dieta Mediterránea conocida por todo el mundo por sus innumerables beneficios para la salud, pero otra de las dietas con múltiples propiedades que ayudan a nuestra salud es la Atlántica. ¿Quieres conocerlas? ¡Sigue leyendo!

La dieta Mediterránea, algo más que aceite de oliva

Una de las primeras cosas que se nos viene a la cabeza cuando oímos dieta Mediterránea es el aceite de oliva. El consumo del “oro líquido” es uno de los principales requisitos de dicha dieta, ya que se considera un alimento esencial en el aporte de grasa monoinsaturada, tanto para cocinar como para condimentar.

Además, en la dieta Mediterránea también se deben incluir alimentos como la cebolla, el ajo, los pescados, los lácteos o el tomate. Así como consumir alimentos básicos como los cereales, las legumbres, el pan, el arroz, la patata o la pasta. Sin olvidarnos de la fruta y la verdura fresca, y reducir el consumo de carnes y derivados. Y recomiendan el uso moderado de vino en las comidas.

Esta dieta abre un abanico enorme de recetas en las que practicar tus dotes culinarias y comer sano y equilibrado. En Hida somos conocedores de esta dieta y por ello nuestras salsas para pastas están elaboradas con las mejores materias primas 100% naturales para que tus platos de pasta estén llenos de sabor y textura. Salsa Napolitana, salsa boloñesa con carne, boloñesa con atún o pesto alla genovese convertirán tus platos de pasta en la comida estrella de la familia.

La dieta Atlántica y el poder del pescado

La dieta Atlántica es otra dieta cardiosaludable que destaca por el consumo elevado de fruta, verdura, mariscos, cereales y pescado repartidos en cinco comidas al día. En este sentido, esta dieta recomienda el uso moderado de carne y el uso del aceite de oliva, preferiblemente en crudo.

La Fundación Española del Corazón es una de las entidades prescriptoras de la dieta atlántica por su demostrada contribución a la prevención de dolencias cardíacas. Llegan incluso a señalar que contiene todos los ingredientes necesarios para llevar una alimentación saludable y prevenir las enfermedades cardiovasculares. Y es que las materias primas que la componen constituyen una importante fuente de nutrientes indispensable para el organismo somo con las vitaminas, minerales, ácidos grasos omega 3, etc.…

Uno de los puntos clave en esta dieta es el gusto por la sencillez en la preparación de los alimentos, para mantener la calidad de las materias primas y por tanto, el valor nutritivo. Una de las recetas protagonistas de la dieta Atlántica sería el bonito con tomate frito Hida.

Ahora que conoces la dieta Mediterránea y la Dieta Atlántica ¿con cuál te quedas? Es difícil atribuirle una victoria clara a ninguna de las dos, ya que cada una aventaja a la otra en algunos aspectos. A esto se une el hecho de que, en la actualidad, con la facilidad con la que se distribuyen los alimentos por nuestra geografía y los cambios en nuestras costumbres alimenticias, casi nadie sigue una dieta estricta.

De esta forma, la conclusión más razonable sería admitir que ambas dietas son saludables y, en conjunto, garantizan una alimentación sana y equilibrada.

Las vacaciones de verano suelen modificar nuestros hábitos alimenticios, haciéndonos caer en excesos o consumiendo productos que no son del todo saludables como, por ejemplo, los helados y refrescos que tienen grandes cantidades de azúcar.

El verano se ha terminado y debemos de volver a la rutina laboral y alimenticia. Sabemos que no es tarea fácil, así que desde el blog de conservas vegetales Hida alimentación te proponemos una serie de consejos para retomar una dieta equilibrada tras las vacaciones.

Reestablece los horarios de tus comidas

Lo primero que debes hacer es reincorporarte a la rutina diaria cuadrando tu reloj biológico para establecer un total de 5 comidas al día.

Puedes pensar que no te va a dar tiempo a realizarlas todas o que no tienes tiempo de cocinar, pero puedes recurrir a platos sencillos y enriquecerlos con salsas como el tomate frito Hida o directamente consumir tentempiés que no tengan nada de preparación como una manzana.

Estas comidas no deberían de ser copiosas, pero si vas a establecer alguna de ella más fuerte, deberán de ser el desayuno o la comida de medio día. Eso sí, ¡prohibido comer entre horas!

Incorporar verdura a la dieta

Las verduras son extremadamente importantes en nuestra dieta ya que nos aportan minerales, vitaminas, fibra y agua, ¡no es de extrañar que sean la base de la dieta mediterránea!

Existen gran variedad de formas para incorporar fruta y verdura a nuestra dieta. Lo primero que nos viene a la cabeza son las verduras cocidas o fritas, pero también se pueden incorporar con otros formatos.

Por ejemplo, en forma de batido como puede ser nuestro gazpacho o en guisos, utilizándolas de salsa como tomate frito Hida al elaborar unas lentejas.

Cocina sencilla

Es mejor utilizar recetas sencillas que requieran de métodos de cocción suaves como la plancha, el horno, hervido…. Esquivando los rebozados y fritos que contienen mucho aceite y en el peor de los casos, acrilamidas si los estas reutilizando.

Estos métodos de cocinado hacen que los alimentos que ingerimos sean más ligeros y facilitan la digestión, ¡lo mejor es que son super fáciles y rápidos!

Hidratación

A pesar de que ya no sea verano, la hidratación es primordial para nuestro organismo. Somos fundamentalmente agua, y para que todo vaya bien, necesitamos mantener nuestro nivel de hidratación adecuado y estable en nuestro cuerpo. Con la fruta y verdura no basta, hay que ingerir 2 L de agua en total a lo largo del día.

Aunque no tengamos sed, nuestro cuerpo necesita hidratación. Cuando nos sentimos sedientos es una señal que nuestro cuerpo manda a nuestro cerebro para que nos percatemos de que necesita agua con urgencia. Antes la necesitaba, sí, pero ahora es con urgencia.

Lo más frecuente es que te hayas relajado un poco en este periodo precisamente porque son tus vacaciones o porque hayas estado en un lugar que no es tu casa y haya sido difícil.

No te preocupes porque con estos consejos para retomar una dieta equilibrada tras las vacaciones, ¡volverás a tener una salud impecable!

Si has mantenido tu dieta saludable habitual durante las vacaciones no hace falta que te adaptes a estos consejos, ¡ya tienes unos hábitos perfectos!

La dieta mediterránea está dentro de nuestras principales tradiciones, siendo una herencia que ha ido transmitiéndose durante los años. Es un hábito alimenticio que ha ido evolucionando y añadiendo nuevos componentes para obtener una selección más saludable y equilibrada de nuestros alimentos diarios. Más que un simple hábito es un estilo de vida seguida por un número muy alto de personas que les gusta cuidarse a diario.

Estamos muy comprometidos con lo saludable y por eso, desde el blog de conservas de vegetales de Hida Alimentación vamos a comentarte algunos aspectos de la dieta mediterránea y los principales alimentos que la componen. ¿Quieres cuidarte? ¡Pues sigue con nosotros!

Aceite de oliva

El aceite de oliva es el alimento más emblemático y conocido de la dieta mediterránea. Es muy utilizado ya que es la base de un número elevado de recetas que entran dentro de esta dieta. Además de todas las virtudes que supone para la salud, su sabor hace que sea ideal para aliñar y acompañar a una gran variedad de platos.

Por ejemplo, en Hida Alimentación lo utilizamos para elaborar las salsas caseras para pastas, dándole ese toque saludable y de sabor que tienen nuestros productos.

Cereales o trigo

Este alimento es otro de los principales de la dieta mediterránea. Ya que se aconseja el consumo diario de cualquier producto vinculado con estos, como son el pan, el arroz o la pasta. Además de aportar una gran cantidad de energía, son productos que le suelen encantar a todo el mundo. ¿A quién no le gusta un buen plato de pasta acompañado con nuestras salsas caseras para pastas? ¡Delicioso y saludable!

Vegetales

Dentro de la dieta mediterránea destacan los siguientes vegetales: cebolla, ajo, lechuga, o tomate. Aunque también podemos encontrar otros como el pimiento o la zanahoria. Dentro de estos, el tomate es el ingrediente más utilizado en muchas recetas que se encuentran dentro de este hábito alimenticio debido a su estupendo sabor y por sus grandes aportaciones vitamínicas.

Carne blanca y pescado azul

Un aspecto fundamental dentro de la dieta mediterránea es que el equilibrio y la variedad alimenticia son claves para conseguir lo más saludable para nuestra salud. Por este motivo, no hay que comer únicamente carne o pescado, sino alternar entre ambos de una forma moderada y sin excederse demasiado.

Frutas

Otra pieza vital son las frutas de temporada que aportan la fibra y las vitaminas a la dieta mediterránea. Es recomendable consumir al día 5 piezas de fruta o verdura, siendo un postre perfecto para evitar los dulces o cualquier otro alimento de este tipo. Lo bueno de la fruta es que varía a lo largo del año y hay que saber aprovecharse de esto. Aunque tengamos nuestras frutas favoritas se debe comer todo tipo de frutas, siendo posible por la gran variedad que existen.

Lácteos

Es recomendable consumir una cantidad mínima de productos lácteos al día, ya sean en leche, queso o yogures. Son realmente importantes porque son la fuente principal que aporta calcio y proteínas para mantenernos fuerte y con energía durante todo el día.

Existen otros alimentos que forman parte de la dieta mediterránea, pero se podría decir que estos son lo más reconocibles y destacados dentro de esta. Es muy importante que, de todos los alimentos que forman parte de las frutas, de los vegetales y de la carne o el pescado sean completamente frescos.

La importancia que tiene que los productos de la huerta sean frescos es algo que luego se aprecia en la calidad de las recetas que se hagan con estos. ¿Acaso no se nota que los ingredientes de nuestras salsas caseras para pastas son frescos? Así que ya sabes, cuida tu alimentación y ten un estilo de vida de lo más mediterráneo con estos alimentos que te hemos mencionado en el blog de conservas de vegetales de Hida.

1 Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición

Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras. Este alimento representa un tesoro dentro de la dieta mediterránea, y ha perdurado a través de siglos entre las costumbres gastronómicas regionales, otorgando a los platos un sabor y aroma únicos.


2 Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres, champiñones y frutos secos


Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta y nos aportan al mismo tiempo, una gran cantidad de agua. Es fundamental consumir 5 raciones de fruta y verdura a diario. Gracias a su contenido elevado en antioxidantes y fibra pueden contribuir a prevenir, entre otras, algunas enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.


3 El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria


El consumo diario de pasta, arroz y cereales es indispensable por su composición rica en carbohidratos. Nos aportan una parte importante de energía necesaria para nuestras actividades diarias.


4 Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados


Es importante aprovechar los productos de temporada ya que, sobre todo en el caso de las frutas y verduras, nos permite consumirlas en su mejor momento, tanto a nivel de aportación de nutrientes como por su aroma y sabor.


5 Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos


Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras. Este alimento representa un tesoro dentro de la dieta mediterránea, y ha perdurado a través de siglos entre las costumbres gastronómicas regionales, otorgando a los platos un sabor y aroma únicos.


6 La carne roja se tendría que consumir con moderación y si puede ser como parte de guisos y otras recetas. Y las carnes procesadas en cantidades pequeñas y como ingredientes de bocadillos y platos


Las carnes contienen proteínas, hierro y grasa animal en cantidades variables. El consumo excesivo de grasas animales no es bueno para la salud. Por lo tanto, se recomienda el consumo en cantidades pequeñas, preferentemente carnes magras, y formando parte de platos a base de verduras y cereales.


7 Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación


Se recomienda el consumo de pescado azul como mínimo una o dos veces a la semana ya que sus grasas – aunque de origen animal- tienen propiedades muy parecidas a las grasas de origen vegetal a las que se les atribuyen propiedades protectoras frente enfermedades cardiovasculares.Los huevos contienen proteínas de muy buena calidad, grasas y muchas vitaminas y minerales que los convierten en un alimento muy rico. El consumo de tres o cuatro huevos a la semana es una buena alternativa a la carne y el pescado.


8 La fruta fresca tendría que ser el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente


Las frutas son alimentos muy nutritivos que aportan color y sabor a nuestra alimentación diaria y son también una buena alternativa a media mañana y como merienda.


9 El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas


El agua es fundamental en nuestra dieta. El vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea que puede tener efectos beneficiosos para la salud consumiéndolo con moderación y en el contexto de una dieta equilibrada.


10 Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente


Mantenerse físicamente activo y realizar cada día un ejercicio físico adaptado a nuestras capacidades es muy importante para conservar una buena salud.